Por Natalia Lepera, Psicóloga y Coach Ejecutivo (PCC)


¿Es lo mismo un proceso de coaching y un proceso psicoterapéutico?

¿Qué  diferencias  existen entre un coach y un psicólogo?

 Una pregunta muy habitual es: ¿En qué casos acudir a un coach profesional  o a un psicólogo?

En primer lugar comencemos a diferenciar los roles de cada uno.

Un profesional especialista en salud mental (psicólogo) trata patologías, por ejemplo: trastornos del estado anímico (depresión) o trastornos de ansiedad (fobias), duelos o problemas de adicciones, entre otras.

Por otro lado, el coach es un experto certificado que posee las competencias, distinciones y herramientas necesarias para guiar al cliente/coachee a descubrir sus recursos y fortalezas para lograr sus objetivos.

El coaching trabaja una gran variedad de temáticas dentro de la vida profesional, desde un problema de comunicación entre jefes o compañeros de trabajo, sentir dificultad para pedir un ascenso, no sentirnos valorados o reconocidos en nuestro trabajo hasta sentirse “malos padres” por no balancear nuestra vida personal/ laboral.

En resumen, el psicólogo atiende pacientes, quienes padecen algún sufrimiento psíquico y el coach atiente clientes (coachees) quienes quieren poseer o saber algo que no tienen o saben aún.

En el marco ético de la práctica de coaching no toda situación es pasible de ser tratada con un proceso de coaching y puede necesitar una derivación a un psicólogo, psiquiatra, neurólogo, nutricionista u otro profesional.