Por Lic. Claudia Lalloz (MCC)


Todos los seres humanos queremos ser felices y buscamos encontrar recursos para lograrlo. Pero para que esta búsqueda resulte, precisamos reflexionar dónde esperamos las respuestas que nos hagan decir, “somos felices”.

Para descubrir nuestro paisaje emocional en el que la felicidad exista, te ofrecemos hacerte algunas preguntas que te permitan reflexionar:

  • ¿Qué conexión hay entre lo que hacés y lo que querés hacer? ¿Cuán distantes o cercanos están tus sueños de tus acciones?
  • ¿A quién ayudas?
  • ¿Permitís a los demás que te ayuden?
  • ¿Cómo vivís tu presente?
  • ¿Cuánto tiempo le dedicás a estar con quienes amás?
  • ¿Expresas lo que sentís a tus seres queridos?
  • ¿Cuántas veces reconocés lo que los demás hacen?
  • ¿Cómo te relacionás con vos cuando las cosas no te salen como esperás?

La felicidad tiene que ver con la actitud que le ponemos a aquello que nos pasa en la vida.

Somos felices cuando alimentamos el espíritu de lo positivo y vemos al mundo desde un espacio de posibilidades.

La felicidad no depende de lo que los demás nos permitan o no sino con cómo nos posicionamos para ser quien de verdad queremos ser.


Podemos también pensar genéricamente cuáles son las claves para cultivar la felicidad, y en este sentido consideramos que es esencial:

  • Desarrollar una actitud mental positiva: ¿qué de bueno hay en esta experiencia de vida?
  • Incluir el sentido del humor: permitirnos mirarnos con complicidad sin juzgarnos ni juzgar a los demás.
  • Animarnos a reir: dejar de ser solemnes todo el tiempo. La risa aumenta las defensas en nuestro sistema inmunológico.
  • Ayudar a los demás. Hacer acciones que a otros beneficien. Salirnos de nuestro propio ombligo, pensando sólo en lo que nosotros necesitamos.
  • Mantener activas las relaciones sociales.
  • No dejarnos infuenciar por personas negativas. Alejarnos de quienes no suman a nuestros proyectos, o de aquellos que pretenden hacernos sentir mal.
  • Dedicarnos tiempo para hacer lo que nos gusta.
  • Disfrutar de cada logro, a cada momento.
  • Poder mirarnos y sentirnos orgullosos de ser quienes somos y de haber llegado hasta donde hemos llegado.
  • Ponernos metas realistas y desafiantes a la vez.
  • Bailar, jugar, crear.

¿Cuáles son los beneficios de nuestra conexión con la felicidad? 

  • Cuando somos felices, aumentamos nuestra autoestima. Lo que los demás puedan opinar sobre nosotros, tiene un peso mucho menor. Sabemos quienes somos y nuestro ser tiene la fortaleza de un roble y la flexibilidad del bambú.
  • Nos liberamos de los miedos. Dejamos de darle poder a cuestiones que no existen. Nos preparamos para hacerle frente a lo que parece difícil o sentimos como amenza.
  • Gozamos de nuestras relaciones: disfrutamos de la familia, los amigos, los compañeros de trabajo. Ellos también se sienten bien y el círculo relacional es de virtud.
  • Nos aceptamos tal cual somos sin compararnos con lo que no podemos ser o no tenemos. Nos reconocemos y valoramos.
  • Agradecemos
  • Somos fuente a la que otros quieren llegar.
  • Vivimos en plenitud

Nuestra vida depende de nosotros.
Nuestra inteligencia emocional también.

2016-12-23T21:05:18+00:00 By |BLOG|
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