“La comodidad es garantía de que no aprendas. Si querés crecer hay que “salir de la poltrona”.

Entre tantas cosas que me llevo del trabajo con Claudia la más intensa es su capacidad para generarme una “incomodidad educativa”. Claudia desafió mis límites, poniéndome a prueba, ayudándome a evitar tomar atajos y vías de escape a mi mejora, a volverme más responsable de mis acciones. Su generosidad y su entrega hacen de su exigencia virtud para crecer. Eternamente agradecido